Diario de viaje

Viaje a Berlín en 3 días

Viaje a Berlín, mi primer contacto con la capital alemana

Este viaje a Berlín lo realicé en noviembre de 2014 con dos amigas. Aunque estuvimos 5 días en la ciudad, fueron solo 3 los que pudimos dedicar enteros a visitar Berlín.

Día 1: Vuelo Barcelona – Berlín

Volamos al aeropuerto de Tegel desde El Prat con Lufthansa. Para llegar al centro de Berlín cogimos el autobús 128 (se pueden coger también el Express Bus X o el bus 109) y paramos en Kurt-Schuacher-Platz; allí mismo cogimos la línea de metro U6 (violeta) para llegar al hotel que estaba en Spittel-markt (U2). Aterrizamos al mediodía pero entre que llegamos al hotel y nos instalamos se hizo de noche (oscurece a las 16h en noviembre).

Ese día poco podíamos visitar porque no había luz, así que fuimos a dar un paseo por Mitte y buscamos los sitios para cenar que nos habían recomendado en el hotel. Fuimos a Augustiner am Gerdarmenmarkt; os dejo aquí su web con la dirección, menú y precios porque es un sitio al que hay que ir si queréis probar comida bávara de verdad. Para los que hayáis estado en Munich, es un Augustiner Keller en versión pequeña, pero podréis comer todo tipo de salchichas y codillo acompañado de una buena cerveza Edelstoff. Además, veréis que es un sitio que mantiene la decoración tradicional y al que van a comer más berlineses que turistas. No os extrañe si os ofrecen compartir mesa con otros comensales!

Tiergarten

Tiergarten

Día 2: Berlín

El primer día entero que teníamos en la ciudad lo dedicamos a visitar Tiergarten. Fuimos desde el hotel a Postdamer Platz, donde ya estaban colocando los puestos de comida y dulces de Navidad, y desde allí nos dirigimos a Tiergarten visitando el Monumento al Holocausto, la puerta de Branbenburgo y el Reichstag.

Llegamos la Columna de la Victoria paseando por el parque. Merece mucho la pena hacer este recorrido por el interior descubriendo los caminos y pequeños lagos que hay. Al ser otoño, las hojas de los árboles tienen unos tonos verdes, marrones, amarillos, rojizos y anaranjados que le dan al paisaje unos colores preciosos. Desde Siegessäule fuimos al Zoologischer Garten, no entramos en el zoo pero pudimos ver algunos animales mientras paseábamos por el parque.

Ya llevábamos toda la mañana andando, así que cuando llegamos a Breitscheidplatz visitamos Kaiser Wilhelm Gedächtniskirke – Iglesia de estilo neorrománico que fue destruida casi por completo durante los bombardeos de 1943 – y el templo moderno que hay al lado y aprovechamos para comer.

Por la tarde nos quedaba una hora de luz, así que hicimos un recorrido de poco más de una hora que había en la guía que llevábamos. Fuimos desde Breitscheidplatz al barrio de Schöneberg, visitando de camino el Heinrich-von-kleist-park y la John-F.-Kennedy-Platz, dónde está el Ratskeller Rathaus Schöneberg, que fue el ayuntamiento para la comunidad de Tempelhof-Schöneberg en Berlín.

Sobre el mapa puede engañar pero Tiergarten es enorme, calculamos que ese día hicimos unos 13 km andando así que sobre las 17h nos fuimos al hotel en metro a descansar y a preparar lo que haríamos los 2 días siguientes.

Monumento al Holocausto

Monumento al Holocausto

Día 3: Berlín

Al día siguiente nos despertamos con lluvia, era muy leve, pero con el frío que hacía no interesaba mojarse y pasar frío, así que desayunamos tranquilamente y cuando paró salimos a visitar Mitte. Este barrio es un sinfín de monumentos: la plaza Gendarmenmarkt, dónde estaban preparando los puestos de Navidad; el auditorio Konzerthaus; la iglesia francesa Französischer Dom y la alemana Deutscher Dom; la plaza Bebelplatz; el edificio de la Ópera Nacional Alemana, Staatsoper; la Catedral católica de Santa Eduvigis, Hedwigskathedrale; la Universidad de Humboldt; la isla de los museos; la catedral de Berlín, Berliner Dom y la torre de televisión, Fernsehturm.

Por falta de tiempo solo pudimos ver todos estos monumentos por fuera, pero el paseo por el barrio es una visita obligada. Éste fue el único día que compramos el billete de metro para todo el día (vale 6€ y poco). Como llovía a ratos, preferimos desplazarnos en metro y ver las cosas que quedaban más dispersas.

De Alexanderplatz fuimos a Charlotenburg en metro. Bajamos en la parada Shopie-Charlotte-Platz (U2), así podíamos ir directamente sin hacer transbordo. Merece la pena bajarse allí porque en la calle (Schlosstrasse) que te lleva hasta el Palacio hay unos edificios y mansiones neoclásicas con fachadas preciosas. El Palacio de Charlotenburg tiene unos grandes jardines (que recuerdan a Versailles) a los que se puede acceder de forma gratuita. El frío y la lluvia no nos permitió disfrutarlos como nos hubiera gustado pero en primavera o verano debe ser un lugar magnífico para pasear y relajarse.

De allí fuimos en metro a Postdamerplatz para comer y tomar un gofre en los puestos navideños. Como se nos hizo tardísimo, es decir, ya era de noche y llovía, nos fuimos al Museo Judío. Imprescindible visita para aquellos que queráis conocer la historia y costumbres de esta comunidad. A nosotras se nos pasó el tiempo volando, estuvimos casi 2 horas y no nos dio tiempo a verlo todo. Cuando es la hora de cerrar te “echan” sin más, no hacen eso de recordarte que “en 15 minutos cerramos”, así que, si como nosotras vais por la tarde o a última hora, hay que estar atentos al reloj.

Este fue el único museo al que fuimos, y la verdad es que nos gustó mucho y por ser estudiantes nos cobraron solo 4€ si no recuerdo mal. No visitamos el Museo del Pérgamo y a la vuelta me dijeron que es impresionante así que, ya sabéis, si vais a Berlín ¡ay que visitarlo!

Catedral de Berlín

Catedral de Berlín

Día 4: Berlín

El último día entero que teníamos en Berlín lo dedicamos a hacer un gran recorrido andando. Empezamos en Checkpoint Charlie (no sé qué tal será el museo pero lo que hay en la calle es una turistada) y desde allí bajamos hasta Bergmannstrasse, pasando por Mehring-platz y parando a visitar un cementerio que encontramos por el camino. Nos encantó la calle Bergmannstrasse, está llena de tiendas y locales interesantes; además hay un mercado gastronómico artesanal que os encantará a todos los amantes de la comida.

Desde el final de esta calle nos fuimos al mercado turco en Maybachufer. Teníamos muchas ganas de verlo ya que habíamos leído que es uno de los grandes atractivos de Berlín y nos encantan los mercados, pero nos llevamos una gran decepción. No sé si porque imaginábamos que sería otra cosa o porque ese día pasaba algo pero nosotras esperábamos encontrar comida, especias, colores, olores,… y allí solo había muchas telas, bisutería, ropa y muy poca comida.

Con la duda de si nos habíamos equivocado de mercado nos fuimos al puente de Oberbaumbrücke, que se extiende sobre el río Spree entre los distritos de Kreuzberg y Friedrichshain. Desde allí pudimos ver por primera vez la torre de televisión sin niebla y empezamos nuestro recorrido por el Muro de Berlín a través de Mühlenstrasse. Al llegar al final de la Stralauer Platz bajamos al barrio turco hasta Heinrichplatz pasando por Mariannenplatz. Allí comimos en un turco a muy buen precio y después tomamos un chocolate caliente en un bar. Cuando ya había anochecido volvimos al hotel paseando por Oranientrasse.

Fue un día intenso de mucho caminar (calculamos que unos 15 km), pero el recorrido vale mucho la pena.

Día 5: Vuelo Berlín – Barcelona

El último día no pudimos visitar nada porque cogíamos el avión a las 11h, así que después de desayunar fuimos directamente al aeropuerto. Esta vez, por eso, fuimos en metro hasta Alexanderplatx (U2) y allí cogimos el autobús TXL que nos dejó en el aeropuerto.

Muro de Berlín

Muro de Berlín

Apuntes:

  • Como podéis ver, apenas cogimos el metro, ya que lo hicimos casi todo andando. El billete sencillo cuesta poco más de 2€ y el de viajes ilimitados en un día unos 6€. El funcionamiento del metro es tan sencillo como el de cualquier otra ciudad así que no hace falta explicarlo.
  • Una de las mejores cosas de la ciudad es la oferta gastronómica. Hay muchos tipos de restaurantes y a muy buen precio, así que por la comida no hay que preocuparse. Nosotras pagamos una media de 15€ por comida, menos el día que fuimos al turco que pagamos 15€ entre las tres!
  • Hacen falta más de 3 días enteros para ver la ciudad pero creo que conseguimos ver las cosas más importantes teniendo en cuenta que teníamos pocas horas de luz. Como la mayoría de ciudades del norte y centro de Europa, la mejor época para visitarlas es de mayo a septiembre, para disfrutar de mejor tiempo y más horas de sol.

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