Diario de viaje

Viaje a Eslovenia en 5 días

Viaje a Eslovenia visitando Bled, Liubliana, el Castillo de Predjama, las Cuevas de Postojna y Piran

Este viaje a Eslovenia lo realizamos aprovechando que estoy viviendo en el norte de Italia y el país nos queda muy cerca. Al ser bastante pequeño, decidimos alquilar un coche para recorrerlo durante los 5 días disponibles que teníamos. Solo se podía alquilar coche desde Bled o Liubliana; como la primera ciudad nos quedaba más cerca, planeamos la ruta desde allí.

Lago Bled

Lago Bled

 

Día 1: Udine (Italia) – Nova Gorica (Eslovenia)

El primer día de viaje lo dedicamos simplemente a llegar desde Italia a Eslovenia, ya que al día siguiente el tren de Nova Gorica a Bled salía muy temprano y preferimos estar ya allí antes que tener que levantarnos a las 5:00 de la mañana al día siguiente.

Cogimos el tren algo antes de las 20h en Udine y llegamos a Gorizia a las 20:20h (web oficial de los trenes en Italia), donde podréis consultar horarios y precios). Se puede ir andando desde Gorizia a Nova Gorica (se tardan unos 40 minutos); pero como era de noche y hacía bastante frío, decidimos coger un taxi. En la misma estación está la parada y hay varios teléfonos a los que llamar por si cuando llegas no hay ninguno. Preguntamos a una chica que había en una parada de comida y nos dijo que si esperábamos un poco en menos de 10 minutos llegaría uno seguro, ya que siempre hay alguno de guardia. Fue decirnos esto y llegar un taxi. Le enseñamos la dirección del hotel que teníamos cerca de la estación de Nova Gorica y en unos 10 minutos ya estábamos allí. El trayecto nos costó 10€ que es el precio fijo anunciado en la estación.

Día 2: Bled – Garganta de Vintgar – Radovljica – Liubliana

El tren que nos tenía que llevar de Nova Gorica a Bled salía a las 7:35h (horarios de los trenes), así que nos levantamos temprano y llegamos con tiempo a la estación, ya que no sabíamos dónde estaba exactamente y cómo o dónde tendríamos que comprar los billetes de tren. Al llegar, nos dirigimos directamente a la taquilla, donde pedimos 2 billetes para ir hasta Bled y preguntamos en qué vía pararía el tren. Pagamos los 8,13€ y nos dirigimos al andén. Una vez allí se nos acercó una chica y nos ofreció una bolsa con desayuno, «regalo del gobierno». Nos fue perfecto, ya que no habíamos comido nada. Volvimos a preguntar a un revisor desde qué andén salía el tren a Bled,  ya que no hay pantallas indicando las salidas o llegadas de trenes. Nos confirmaron que era el 3. Tuvimos que cruzar 2 vías y quedarnos en un mini-andén; aunque hay bastantes vías, solo  hay un andén normal y este otro trozo pequeño.

Cuando llegó el tren (mucho más pequeño de lo que esperábamos), nos montamos y aprovechamos para tomar el desayuno que nos acababan de regalar. El trayecto duró algo más de una hora y media, y durante el mismo pasó el revisor para pedirnos los billetes. Este tren tampoco tenía pantallas indicando el nombre de la parada, así que conviene saber la hora exacta de llegada y estar atentos a la parada.

Lago Bled

Lago Bled

Llegamos a Bled a las 9:18h. Antes de ir a buscar el coche de alquiler quisimos averiguar cómo o dónde comprar el billete de vuelta para el domingo (no hay máquinas). Encontré un letrero que dice que si cuando llegas a la taquilla está cerrada, puedes pagar directamente en el tren. Sabiendo esto, nos dispusimos a ir al centro de Bled. Creo que es uno de esos destinos en los que solo tienen los servicios 100% disponibles para los visitantes durante el verano, que es la época del año cuando van la mayoría de turistas. El resto del año servicios como un bus que te lleve de la estación al centro no existen o son en cuenta gotas. Miré el corchó con folletos de información pero no pasaba ningún bus pronto y teníamos que recoger el coche a las 10:00h, tampoco había ningún taxi esperando (aunque sí anuncios con números de teléfono), así que decidimos ir andando hasta el centro, así bordeábamos el lago y lo íbamos viendo de paso.

Lago Bled

Lago Bled

Una vez recogimos el coche, lo primero que hicimos fue ir a ver el lago. Aparcamos justo delante (es zona azul, así que tuvimos que pagar) y estuvimos una media hora disfrutando de las vistas. Decidimos dejar la subida al castillo para el último día, ya que ese día había algo de niebla. Como a pesar de la escasa niebla hacía muy buen día, decidimos ir a la Garganta de Vintgar. En la Lonely Planet pone que solo está abierto hasta octubre, pero como hacía buen día y estaba a solo 10 minutos en coche decidimos ir a probar ¡Y menos mal que lo hicimos! Es una de las cosas que más nos gustó de este viaje a Eslovenia.

Garganta de Vintgar

Garganta de Vintgar

Cuando llegamos al parking dejamos el coche y empezamos a andar; a pocos metros encontramos una caseta donde venden las entradas. El precio son 4€ para adultos y 3€ para estudiantes. Iniciamos el recorrido durante 1.600 metros por un puente de madera que cruza 4 veces el río Radovns. Al final del recorrido se llega a la cascada Sum, de 13 menos de altura. Contrariamente a lo que suele ser habitual, la cascada es lo menos espectacular del lugar. Lo realmente bello es el recorrido que se hace viendo rápidos, cataratas y pozas. El agua turquesa contrasta con los colores de otoño de las hojas de los árboles y crean un escenario precioso.

Hay que ir abrigados, ya que todo el recorrido es muy húmedo y se hace por la sombra, así que la temperatura es más baja. También es importante llevar calzado de montaña o algún tipo de bamba, ya que la superficie del puente resbala y nosotros encontramos el último tramo que lleva a la cascada lleno de barro, así que acabamos con las botas y los pantalones hechos un asco. El recorrido es muy sencillo y prácticamente llano.

Garganta de Vintgar

Garganta de Vintgar

Cuando volvimos al coche nos dirigimos a Radovljica, donde teníamos intención de ir a comer y llegamos en 20 minutos. Tardamos un rato en aparcar, ya que todo era zona azul y queríamos encontrar un lugar gratis. Al final acabamos delante de un bloque de pisos y fuimos andando hasta el centro. Fuimos a comer a Gostilna Lectar, recomendado en la Lonely Planet y ubicado en la plaza principal, llamada Linhartov trg. Disfrutamos de una comida abundante y buenísima. Al salir del restaurante la intención era ir directamente a visitar Skofja Loka, ya que Radovljica es muy pequeño y su atractivo principal es la plaza que ya vimos. Cambiamos de opinión al ver que íbamos a llegar allí a las 17:30h, ya sería de noche y no podríamos ver mucho; así que nos dirigimos directamente a Liubliana.

Plaza de Radovljica

Plaza de Radovljica

Como habíamos avisado al guesthouse de que llegaríamos entre las 20-21h, decidimos ir a dar una vuelta por el centro de la ciudad, que seguro que estaría iluminado y sería agradable verlo de noche también. Nos costó un rato encontrar sitio para aparcar, pero al final lo conseguimos, eso sí, zona azul como siempre. Se pagaba hasta las 19h y eran las 18:30h, así que pusimos el mínimo para cubrir esta media hora y nos fuimos a pasear por el centro. Después de pasear un rato y tomar unos gofres, fuimos a buscar el coche para ir al hostel.

Día 3: Liubliana

El tercer día de viaje en Eslovenia lo dedicamos a visitar Liubliana, la capital del país. Como la tarde anterior habíamos visto que es imposible aparcar en el centro gratis, preguntamos a los dueños de la casa en la que nos alojábamos dónde podíamos dejar el coche. Nos aconsejaron dejarlo cerca del parque Tívoli, paralelo a la vía del tren, donde hay zona azul, pero al ser zona 3 el coste son 0,40€ la hora. Desde allí al centro tardaríamos solo 10 minutos andando, así que eso fue lo que hicimos. Pagamos 3,20€ para tener parking hasta las 17:00h.

Plaza Presernov, Liubliana

Plaza Presernov, Liubliana

Lo primero que hicimos al llegar a la ciudad fue buscar un sitio para desayunar. Cuando acabamos de comer empezamos nuestra ruta por el centro de la ciudad, hicimos un recorrido por los dos lados del río Ljubljanica que iniciamos en la plaza Prešernov. En ese lado del río visitamos y pasamos por el parque Zvezda, las plazas Dvorni y Novi y la Biblioteca Nacional y Universitaria; seguimos por la calle Beg bordeando el río hasta llegar al puente y lo cruzamos para seguir visitando el otro lado.

Liubliana

Liubliana

En esta zona vimos las iglesias de Santiago y San florián y la fuente de Hércules; recorrimos las pintorescas calles Stari trg y Mestni trg hasta llegar al ayuntamiento. Fuimos hasta el Puente Triple, a la Pogačarjev trg, a la catedral de San Nicolás y a Krekov trg, desde donde cogimos el funicular para ver el castillo. Queríamos comer en el restaurante que hay en el castillo, pero había un evento y estaba lleno de gente, así que después de dar una vuelta por la plaza y admirar las vistas de Ljubljana desde allí bajamos para ir a buscar un sitio para comer.

Castillo de Liubliana

Castillo de Liubliana

Se puede subir al castillo andando, pero nosotros decidimos coger el funicular para ahorrar tiempo y poder irnos después de comer. Cruzamos el puente del Dragón (aquí están las estatuas de los dragones que os cansaréis de ver en las tiendas de souvenires) y recorrimos la calle Petkovškovo buscando un sitio para comer recomendado en la guía; como estaba cerrado, acabamos en un restaurante para estudiantes donde comimos bueno y barato.

Liubliana

Liubliana

Después de comer volvimos a Ribji trg para hacer un gofre en el mismo lugar que el día anterior, y desde allí fuimos directamente a buscar el coche para conducir hasta Postojna. Cuando llegamos a la casa donde teníamos reserva, nos instalamos, descansamos un poco y preguntamos donde podíamos ir a cenar. Nos recomendaron un lugar llamado Cuk al que podíamos llegar en un corto paseo. El lugar fue todo un acierto, se come mucho y muy barato.

Liubliana

Liubliana

 

Día 4: Castillo Predjama – Cuevas de Postojna – Piran

Cuando acabamos de desayunar nos dirigimos a la Cueva de Postjna (web oficial del sitio con información de horarios y precios ). Queríamos llegar a la sesión de las 10 de la mañana, así que salimos con tiempo, aparcamos en el recinto (son 4€ el parking independientemente del tiempo que se esté) y nos dirigimos a las taquillas. Hay varios tipos de entradas combinadas que si se compran juntas salen mejor de precio y pueden incluir la entrada al castillo de Predjama y/o otras atracciones; nosotros decidimos comprar el ticket para las cuevas y el Vivarium Proteus. El tour se puede hacer en inglés, alemán o italiano. Nosotros elegimos italiano, ya que así hay menos gente en el grupo.

Cueva de Postojna

Cueva de Postojna

Estas cuevas kársticas son un conjunto de 20kms de túneles y salas, repletos de estalactitas y estalagmitas, formados por el río Pivka. Durante el recorrido con el guía (que dura 1 hora y media) se ven unos 5 kms (de los cuales 1,5 se hacen andando). Los 3,5 restantes se hacen en un tren eléctrico que te lleva desde la entrada al interior de la cueva al inicio y después al final. A unos 30 kms de Postojna hay unas cuevas similares (Škocjan), pero nosotros nos decidimos por las de Postojna porque nos las recomendaron por el hecho de poder ir en tren por el interior.

Cueva de Postojna

Cueva de Postojna

El recorrido con el guía es muy interesante, pero a nosotros nos pareció que iba demasiado rápido y no te daba tiempo a observar con detenimiento algunas de las formaciones más curiosas. Si te parabas en algún momento a ver algo, te perdías la siguiente explicación, y nos cerraba las luces de la cueva a los últimos para que nos diéramos prisa. Aparte de esto, el recorrido es fantástico y muy recomendable.

Cueva de Postojna

Cueva de Postojna

Cuando acabamos nos dirigimos a la sección Vivarium Proteus para ver a este curioso animal que vive en las cuevas. Tuvimos que acabar preguntando dónde estaba la entrada, ya que es una puerta negra sin ningún cartel… allí pudimos ver a este animal y a otros que viven en las cuevas en unas cajas transparentes tipo pecera. Esta visita no la considero imprescindible, ya que al Proteus se le ve también en un tanque durante el recorrido por el interior de las cuevas. Cuando salimos de allí fuimos a tomar un chocolate caliente al bar del recinto y desde allí nos dirigimos en coche al castillo de Predjama, que está a tan solo 10kms. Hicimos la visita del exterior en poco tiempo, ya que había empezado a llover y nos fuimos hacia Piran (a 1 hora de camino), donde queríamos llegar a la hora de comer.

Castillo de Predjama

Castillo de Predjama

La llegada a Piran fue un poco caótica porque queríamos ir directamente a un restaurante del centro recomendado en la guía, pero al llegar allí encontramos unas taquillas con barreras que impedían el paso a los coches a no ser que pagáramos (más tarde nos enteramos de que el acceso al centro de la ciudad es muy limitado y se paga). Como ya estábamos allí delate pedimos el ticket, pero a la que pudimos dimos la vuelta y nos fuimos, ya que no sabíamos lo que nos podía llegar a costar la broma. Como solo estuvimos segundos no nos cobraron nada al salir. Preguntamos al señor de la taquilla donde podíamos aparcar fuera de esta zona y nos indico que a unos metros había un parking; nos dirigimos para allá pero vimos que era de pago también (nos ha sorprendido mucho que la mayoría de las zonas para aparcar en Eslovenia son de pago).

Decidimos entonces ir al alojamiento que teníamos reservado y preguntar a los propietarios dónde podíamos aparcar sin tener que pagar. Llegamos en pocos minutos al apartamento, dejamos las bolsas y pedimos la información que necesitábamos. La mujer nos dijo que lo mejor era que dejáramos el coche allí y fuéramos andando al centro (estaba a 15 minutos solo); y nos explico que las zonas de parking en el centro de Piran son muy pocas y se pagan.

Plaza Tartinijev, Piran

Plaza Tartinijev, Piran

Antes de ir a comer dimos un paseo por el puerto y el centro de esta bonita ciudad con arquitectura gótica veneciana. El lugar al que queríamos ir a comer estaba cerrado por vacaciones, así que acabamos en un italiano en la plaza Tartinijev. Cuando acabamos de comer era ya de noche, así que fuimos a un super para comprar cena y volvimos andando al apartamento.

Puerto de Piran

Puerto de Piran

 

Día 5: Bled

Salimos dirección a los Alpes, la idea de ese día era visitar: Tolmin, Kobari, Ktanjska Gora y acabar en Bled. Desde el inicio del trayecto estuvo lloviendo y cada vez lo hacía de forma más intensa. Pensamos que si allí el tiempo era así, en los Alpes debía estar nevando, así que cambiamos de planes y decidimos ir directamente a Bled por la autopista (dirección Liublina). Llegamos al mediodía y fuimos directamente a comer a un restaurante delante del lago. En ese momento empezó a caer agua-nieve.

Lago Bled nevado

Lago Bled nevado

Cuando salimos del restaurante estaba nevando bastante, así que decidimos hacer unas fotos en el lago y dirigirnos al alojamiento que teníamos reservado antes de que se pusiera a nevar más. Nos fue imposible llegar a la casa, ya que estaba a 6 kms de Bled y cada vez nevaba más, la quitanieves no había pasado todavía y consideramos peligroso ir por una carretera de curvas con pendiente que no conocíamos y con un coche de alquiler.

Carretera hacia Bled nevada

Carretera hacia Bled nevada

En un momento que paramos para preguntar dónde estaba la casa a la que nos dirigíamos encontramos a un chico muy amable que nos dijo que podíamos esperar allí 1 hora aproximadamente a que pasara la quitanieves o buscar otro alojamiento en Bled, pero nos iba a resultar un poco difícil si no llamábamos antes porque en noviembre la mayoría de hostales están cerrados y solo abren si tienen reservas. Como no podíamos llamar, aprovechamos el wifi que había donde estábamos para buscar en booking algunos alojamientos baratos con disponibilidad, hice un pantallazo de cada dirección y empezamos la búsqueda de un sitio para dormir. El primero al que fuimos estaba cerrado. En el segundo tuvimos muchísima suerte, ya que encontramos a los dueños sacando nieve en la entrada de la casa y nos dejaron quedarnos allí. Una vez instalados fuimos a dar un paseo por Bled para hacer algunas fotos de la nevada y comprar algo de cena en el super.

Bled nevado

Bled nevado

 

Día 6:  Cascada Savica – Lago Bohinj – Bled

Después de desayunar y estar más de 1 hora hablando con el amable señor de la casa, decidimos seguir con el plan de ese día, ya que nos dijo que la quitanieves ya habría pasado y podríamos conducir sin problemas hasta el lago Bohinj, dentro del Parque Nacional Triglav.

Lago Bohinj

Lago Bohinj

Desde Bled tardamos unos 30 minutos en llegar al lago Bohinj, pero nuestro destino final era la cascada Savica, así que conducimos unos kilómetros más hasta el hotel Zlatorog en Ukanc, y desde allí continuamos por la carretera hasta el restaurante Savica, donde dejamos el coche aparcado. Está todo señalizado y la carretera es buena para ir en coche.

Triglav National Park

Triglav National Park

Desde allí empezamos el recorrido de subida hasta llegar a la cascada. Al poco de iniciar el camino hay una taquilla donde se paga la entrada, pero estaba cerrada así que simplemente abrimos la puerta y seguimos. Leímos que son unos 500 peldaños, pero nosotros no los veíamos casi de la nieve que había. Tuvimos que ir con bastante cuidado para no resbalar o caer. El recorrido, rodeados de nieve, fue precioso. En unos 20 minutos llegamos a la cascada, a la que no se puede acceder porque hay una puerta metálica cerrada. No me pareció nada del otro mundo, pero el recorrido y sus paisajes merecen mucho la pena.

Cascada Savica

Cascada Savica

Acabada la visita a la cascada nos dirigimos al lado Bohinj, donde paramos en diferentes puntos para hacer fotos. Desde allí volvimos a Bled, subimos al castillo y fuimos a comer al restaurante Gostila Murka, un restaurante con platos abundantes tradicionales riquísimos.

Lago Bohinj

Lago Bohinj

Cuando acabamos de comer fuimos a dar un paseo y a dejar el coche de alquiler. Nos encontramos con el dueño de la última casa en la que nos habíamos alojado, que se había ofrecido por la mañana para llevarnos a la estación, así no teníamos que coger un taxi, y fuimos hasta la estación de tren con él. Compramos los billetes en la taquill y cogimos el tren de las 19:20h. Llegamos a la estación de Nova Gorica y nos montamos en el taxi que habíamos reservado para llegar a tiempo a la estación de Gorizia, ya que sino teníamos que esperar más de 1 hora al siguiente tren. Cogimos el tren a tiempo y en media hora llegamos a Udine, finalizando así nuestro viaje a Eslovenia.

Lago y castillo de Bled

Lago y castillo de Bled

Eslovenia es un país encantador, se come mucho y muy bien y es bastante asequible económicamente (este es nuestro presupuesto para viajar a Eslovenia). Aunque nosotros fuimos en otoño, creo que la mejor época para ir es cuando hace buen tiempo (junio o septiembre), que son meses en los que ya hace sol y no hay tantos turistas como en verano. El paisaje nevado que encontramos nosotros es precioso, pero el verde de la vegetación y las montañas, en contraste con el azul del cielo y los lagos me parece espectacular. Así que si podéis, id cuando haga buen tiempo, que lo aprovecharéis más y podréis hacer muchas actividades en la naturaleza.

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