Diario de viaje

Viaje a Noruega: 5 días en los Fiordos

Viaje a Noruega visitando Bergen, los Fiordos y Stavanger

Este es el diario del viaje a Noruega que realicé en septiembre (2014) y que me llevó a conocer una de los lugares más bonitos de Europa: los fiordos noruegos. Estuvimos los primeros días en Bergen, desde donde realizamos excursiones a dos fiordos. Cogimos un ferry hasta Stavanger y los últimos días los dedicamos a subir el Preikestolen y visitar la ciudad. 

Día 1: Barcelona – Bergen

Salimos del aeropuerto de El Prat con destino a Bergen. Volamos con Vueling y en 3 horas – aunque con media hora de retraso – aterrizamos en el aeropuerto de Bergen-Flesland sobre las 16h de la tarde. Para llegar al centro hay que coger el autobus Flybussen que encontraréis en la salida donde están los autobuses y taxis. Aquí tenéis el enlace a la web donde veréis información sobre los horarios y las paradas.

Nosotros bajamos en la terminal de autobuses de Bergen, que es la primera parada de la ciudad. El conductor va diciendo las paradas en noruego e inglés así que si sabéis dónde tenéis que bajar no tendréis problemas para saber cuándo es. Os recomiendo que llevéis el carnet de estudiante internacional (ISIC) si lo tenéis, ya que el billete sale más barato (70 NOK en vez de 90 NOK). Si compras ida y vuelta sale un poco mejor de precio también.

Bergen

Bergen

La idea al llegar a Bergen era dejar las maletas en el hotel e ir a la estación de tren a recoger los tickets de bus, tren y ferrys que teníamos reservados para ir a visitar los fiordos durante los dos días siguientes. Después queríamos aprovechar la tarde porque ese era el único día que teníamos en Bergen; los otros dos, aunque dormiríamos allí, teníamos planeado pasar todo el día fuera; pero nuestros planes se trucaron porque fue salir de la estación y ponerse a llover. La cosa no tenía pinta de parar así que dimos una vuelta rápida por el centro, compramos algo de comida y volvimos al hotel.

Nuestra idea ese día era coger el funicular Floibanen que sube 320 metros sobre el nivel del mar y disfrutar de las vistas de la ciudad; además de hacer alguna de las pequeñas excursiones que empiezan desde allí y recorren diferentes caminos por los bosques y lagos de las afueras de la ciudad. Como os decía, debido al mal tiempo no lo pudimos hacer, pero si alguno de vosotros vais a Bergen no dejéis de hacerlo, ya que todos los comentarios que he leído por la red recomiendan subir a esta atracción. Os dejo el enlace a la página web donde encontraréis los precios, horarios y las diferentes excursiones que se pueden hacer. Veréis que la mayoría de ellas son de tan solo unos pocos kilómetros, así que se pueden hacer en 3 horas o menos; perfecto si tenéis poco tiempo como era nuestro caso. Este es el catálogo con las diferentes rutas.

Estuve barajando la posibilidad de alquilar un coche 2 o 3 días para ir por los fiordos y hasta Stavanager, pero después de estar investigando un poco y hacer números creo que nos salía mejor hacer “excursiones”. Los principales inconvenientes que le vi a alquilar un coche eran que a finales de septiembre ya no es temporada turística alta (es de junio a agosto) y la mayoría de ferrys que cruzan los fiordos salen una o muy pocas veces al día. Esto hacía que tuviera que programar los 2 únicos días que tenía para estar allí en función de los ferrys, y me encontré con que algunos salían, por ejemplo, solo a las 15h y eso me partía todo el día, ya que mi intención hubiera sido hacerlo por la mañana o a última de la tarde para poder pasar la jornada recorriendo una misma zona. Otro inconveniente que encontré es que según leí en algunos foros el aparcamiento en Bergen (y supongo que en Noruega en general) es carísimo y está todo lleno de lo que aquí son las zonas azules. Aunque yo decidí hacer excursiones, – como veréis más adelante – os recomiendo que si tenéis tiempo y dinero alquiléis un coche o una caravana.

Leyendo la Lonely Planet conocí a Norway in a Nutshell, que es una compañía que hace excursiones por la zona de los fiordos desde Oslo y Bergen. Me gustó la idea porque, además de aprovechar el día al máximo, son excursiones que solo incluyen todos los tickets de transporte que necesitarás, es decir, no hay ni guía ni vas en grupo, simplemente tienes que estar en los sitios a la hora que sale el tren o bus que tengas que coger. A mi particularmente no me gustan los viajes programados, no obstante, creo que las excursiones aisladas son una buena manera de aprovechar el tiempo y visitar el máximo de cosas si no tienes tiempo o recursos para hacerlo por tu cuenta, así que reservé dos excursiones con esta compañía: Norway in a Nutshell y Hardangerfjord in a Nutshell. Os dejo aquí el enlace a la web por si alguien tiene poco tiempo y quiere hacer una excursión un poco más libre. Los tickets los compras online, si quieres que te los manden a casa por correo ordinario debes pagar unos 25€ si no recuerdo mal, sino los puedes ir a buscar a la estación de tren un día antes (que es lo que nosotros hicimos).

Kjosfossen

Kjosfossen

Día 2: Excursión a los Fiordos Noruegos desde Bergen: Gudvangen – Nærøyfjorden – Flåm – Myrdal

El primer tour que hicimos es Norway in a Nutshell. Nosotros elegimos el «roundtrip from Bergen via Voss», pero se puede hacer via Myrdal también. La diferencia es si hacer primero el recorrido en barco por el fiordo o si coger el tren de Myrdal a Flam.

Salimos en tren desde la estación de Bergen hasta Voss. El paisaje durante el trayecto es precioso: lagos, cascadas, bosque, ríos,… Al llegar a Voss un bus nos esperaba a la salida de la estación para llevarnos a Gudvangen. El recorrido hasta allí en bus es, si cabe, más bonito que el que se hace en tren. Una curiosidad del trayecto es que se hace un trozo del mismo por una carretera de curvas que desciende con una inclinación de 18º – según nos dijo el conductor. La verdad es que asombra ver cómo el autobús pasa por allí. En un momento del trayecto hay vistas a un valle precioso.

Al llegar a Gudvangen nos dejaron unos minutos libres antes de coger el ferry. Allí no hay nada, solo una casa de techo vegetal y una tienda/ bar de recuerdos donde aprovechamos para ir al baño y resguardarnos un poco del frío (con eso de que era septiembre y hacía sol no nos abrigamos suficiente y acabamos pasando frío). Desde Gudvangen cogimos el ferry que nos llevó hasta Flåm por el fiordo Nærøyfjorden (que es un brazo del Sognefjord), durante 2 horas. Durante el trayecto van dando datos en las pantallas que hay sobre el fiordo y los pueblos que se van viendo en varios idiomas.

Al llegar a Flåm teníamos dos horas libres, pero vimos que allí no había mucho para hacer (hay alguna tienda y poco más) así que nos comimos el bocadillo que llevábamos preparado, dimos un corto paseo y cogimos un tren que salía antes para Myrdal; así llegaríamos antes a Bergen y aunque no podríamos subir al floibanen porque sería tarde, al menos podríamos ver Bergen de día y sin lluvia.

Flåmsbana es la línea férrea más empinada del mundo sin utilizar superestructura de cremallera o funicular. Su recorrido, de 20 km de longitud, salva los 865 metros de desnivel entre las localidades de Myrdal y Flåm. El trayecto se hace en 1 hora y durante el mismo se disfrutan de unas vistas magníficas. Hace una sola parada de 5 minutos para poder contemplar y fotografiar Kjosfossen, una gran cascada que tiene 93 metros de caída. Os dejo el enlace a la web para que los que queráis ir por libre veáis los precios, horarios e información adicional que os puede interesar.

Una vez acabado el recorrido en tren cogimos otro tren de vuelta a Bergen. Como llegamos un poco antes de lo previsto y todavía era de día, aprovechamos para pasear por la ciudad y disfrutarla sin lluvia.

Hardangerfjord

Hardangerfjord

Día 3: Excursión a los Fiordos Noruegos desde Bergen: Eidfjord – Hardangervidda – Vøringsfossen –  Hardangerfjord

Ese día hicimos la excursión Hardangerfjord in a Nutshell. La empezamos igual que la anterior cogiendo un tren hasta Voss y después un bus que esta vez nos llevó a Ulvik y desde allí cogimos un ferry hasta Eidfjord. Una vez allí teníamos la posibilidad de hacer la actividad «Sightseeing trip in Eidfjord» o pasar casi 3 horas muertas como pudiéramos, ya que el lugar tampoco tenía mucho que ofrecer. Nosotros habíamos reservado la excursión que incluía una visita al centro natural Hardangervidda y a la cascada Vøringsfossen (la más larga de Noruega).

Nos subimos al bus y, como en todos los trayectos que habíamos hecho en este medio de transporte hasta el momento, disfrutamos de unos paisajes maravillosos hasta llegar al Hardangervidda Nature Centre. Este centro es un museo de 3 plantas que muestra mediante imágenes, figuras, vídeos y animales reales (peces autóctonos en peceras enormes) y disecados la forma de vida de los lugareños y la flora y la fauna de esta región. Antes de acceder al museo pasan en un mini cine una película panorámica (que si no recuerdo mal dura media hora) con impactantes imágenes de los fiordos, sus montañas y cascadas. Depende de lo que uno tarde en ver el museo después tiene tiempo libre para pasear un rato por la zona o tomar algo en un bar-restaurante que hay (nosotros pasamos el rato contemplando las ovejas y cabras que había por allí y aprovechamos para comer también).

Acabado el tiempo libre subimos otra vez al bus para ir a ver la cascada más larga de Noruega. Tengo que decir que el paisaje que vimos se parecía poco al que ves en las imágenes de internet si buscas Vøringsfossen. Imagino que es porque esas fotos están hechas en primavera cuando es época de deshielo y hay muchas más cascadas y están más llenas de agua, además de que la montaña es mucho más verde. Conclusión de la excursión en general: decepcionante. Te tiras casi 3 horas en bus para estar media hora en un museo, ver un mini reportaje y contemplar 10 minutos una cascada «medio seca» (sí, el paisaje es precioso, pero esperábamos más); aunque bueno, está claro que eso fue mucho mejor que estar esperando 3 horas en Eidfjord sin poder hacer nada.

Cuando llegamos otra vez allí cogimos el ferry que nos llevaría por Hardangerfjord hasta Norheimsund. El trayecto se hace un poco largo (dura casi 3 horas), pero por suerte los paisajes que vimos fueron algo diferentes a los que habíamos visto el día anterior: había algunos campos de cultivo preciosos. Cuando llegamos a Norheimsund cogimos un autobús que nos llevó de vuelta a Bergen. El trayecto tenía que durar 1 hora y 25 minutos pero a causa de un desprendimiento tuvieron que cambiar el recorrido y duró una hora más. Las vistas durante el mismo fueron preciosas como siempre, pero la verdad es que acabamos bastante cansados del bus.

Mi opinión sobre los fiordos: creo que con uno que se vea en ferry es suficiente, de la misma forma creo que el tiempo necesario para recorrerlo es menos de 2 horas. Para mi gusto y después de ver el Lysefjord desde el Preikestolen, creo que si solo tienes una opción, es más espectacular verlo desde «fuera» que desde dentro el fiordo. A lo mejor si se visitan fiordos más grandes, como Sognefjord, esta percepción cambia y recorrerlo en ferry es más espectacular o, tal vez, si se visitan en primavera hay muchas más cascadas y éstas hacen aumentar la belleza del paisaje.

Día 4: Ferry Bergen – Stavanger

Al día siguiente cogimos un ferry hasta Stavanger. Compré los tickets a través de esta página web. Creo que vale la pena comprarlos con antelación porque recuerdo haberlos visto a 30€ por persona y cuando los acabé comprando me salieron por 50€ (descuento de estudiante «incluido», y lo pongo entre comillas porque el precio era el mismo que el de adulto). Son unas 4 horas de trayecto, y no se si es lo normal pero nosotros tuvimos que parar para cambiar de barco así que hay que estar atento!

Cuando llegamos a Stavanger fuimos al hotel a dejar las maletas y a comer. Por la tarde paseamos por la ciudad; visitamos el centro, la ciudad vieja (Øvre Strandgate) y el puerto (imprescindible visitar los 3). Imagino que con lo pequeña que es la ciudad todos llegaréis a esta calle pero, por si alguno tiene el hotel lejos, os recomiendo que vayáis a Øvre Holmegate que es una pintoresca calle con las fachadas de las casas de madera de diferentes colores.

La verdad es que la ciudad nos sorprendió para bien, por lo que había leído pensaba que nos gustaría menos pero la verdad es que es muy agradable pasear y tiene mucho encanto.

Stavanger

Stavanger

Día 5: Preikestolen

Nuestro último día entero del viaje a Noruega era «el gran día», ya que íbamos a subir el Preikestolen, lo que me hacía más ilusión de todo el viaje. Y os puedo asegurar que después de haber subido allí mis ganas estaban absolutamente justificadas. Pero empecemos por el cómo llegar hasta allí… Cogimos un ferry en Stavanger que nos llevó hasta Tau, y allí un bus que nos dejó en el parking del Preikestolen desde donde se puede iniciar la ascensión al mirador. Los tickets del barco y el bus se compran en el ferry mismo y cuestan 250 NOK ida y vuelta (aquí tampoco hay descuento para estudiantes). En esta página web podréis ver los horarios y fechas del ferry y bus.

Si no se pretende aprovechar la tarde tampoco hace falta pegarse el madrugón, porque la verdad es que nosotros subimos y bajamos en bastante menos tiempo de lo que esperábamos, pero como no sabíamos que la cosa iba a ser tan rápida cogimos el ferry de las 9:30h. Este trayecto son unos 45 minutos y el del bus unos 30. Una vez llegas al parking es muy fácil coger el camino de subida: simplemente hay que seguir a la gente. En principio la subida se hace en 2 horas (según dicen las guías), pero nosotros lo hicimos en menos de 1 hora y media. Creo que los que estéis en buena forma lo podéis hacer en bastante menos, ya que durante el camino ves a gente que te va adelantando y que estoy segura de que en 1 hora o menos lo hacen. Pienso que el tiempo depende de la forma física de cada uno y del ritmo al que se vaya.  Nos llamó la atención la cantidad de familias con niños, parejas de todas las edades y grupos de amigos noruegos que lo suben.

El camino hasta el mirador es bonito, el terreno es irregular y en bastantes tramos hay grandes piedras así que es importante llevar buen calzado (bota o bamba). Una vez llegas arriba el paisaje es impresionante; además tuvimos suerte y el día estaba despejado, así que disfrutamos de unas vistas inmejorables de Lysefjord. Es complicado hacerse la típica foto solo en la punta de la gente que hay (no quiero imaginar cómo debe estar en agosto de gente), pero si tenéis un poco de paciencia y no os importa que salga alguien más por el fondo os la podréis hacer. De todas formas, el sitio es grande así que tanto si hay gente como si no podréis hacer unas fotos preciosas.

Sobre todo, por muy buen día que haga coger algo de abrigo que arriba hace frío, a nosotros se nos giró viento así que no estuvimos mucho rato arriba. De bajada, como no llegamos a coger un bus y teníamos que esperar más de una hora hasta que saliera el siguiente, nos paramos en una piedra que daba al sol desde la que teníamos vistas a un lago y aprovechamos para comer.

Preikestolen

Preikestolen

Día 6: Stavanger – Barcelona

El último día en la ciudad dimos un paseo por el centro y el puerto por la mañana y antes de las 13h fuimos a coger el autobús que nos dejaría en el aeropuerto de Sola. La compañía es la misma que nos llevó del aeropuerto de Bergen al centro, pero esta vez el trayecto nos costó 5 NOK más (precio estudiante).

Hasta aquí el relato de nuestro inolvidable viaje a Noruega. No sé si he sido capaz de trasmitíroslo con mi relato pero nos ha fascinado el país, creo que todo amante de la naturaleza lo debería visitar alguna vez en la vida aunque haya que hacer un esfuerzo económico. Por falta de tiempo me han quedado por subir Trolltunga y Kjeragbolten, pero me atrevo a recomendároslo porque las imágenes que he visto son impresionantes. Espero volver algún día a este impactante país y poder quitarme esa espinita.

Si queréis más información para organizar el viaje por libre, os dejamos el presupuesto para viajar a Noruega que hicimos cuando volvimos del viaje y la guía de viaje a Noruega con información práctica y consejos. 

 

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